sábado, 25 de agosto de 2012

Capitulo 3.

-¡Vamos, salta!
Harry estaba allí abajo, con esa sonrisa que jamás se quitaba de su rostro.
-¿Pero que haces aquí?-Insistí.
-No hay tiempo, si nos pillan...¡Vamos!-Dijo dando un pequeño salto y subiendo los brazos.
-Estoy en pijama.
-Da igual.
-Bueno, espera.
Cerré la ventana y me puse una sudadera pro encima de la camiseta de Buzz Lightyear que usaba para dormir. Salté por la ventana, ya que estaba en el primer piso y no era muy alto. Al caer, Harry me cogió de la mano y me ayudo a levantarme.
-Gracias.-Susurré. Me sacudí el pantalón del pijama y mire hacia mi cuarto.-Mierda, la ventana.
-Espera.-Harry cogió unas piedras y golpeó la ventana un par de veces y esta se cerro.
-¿Como...?
-Fui hasta este internado un tiempo, me se algunos trucos.-Me sonrió con esa sonrisa tan adorable y me cogió de la mano.-Vamos, te voy a enseñar algo.
Caminamos fuera del recinto y llegamos a un enorme prado. Mire a Harry y aunque no le veía muy bien por la poca luz que había, vi que el también estaba en pijama, descalzo y con una sudadera.
-Esto es precioso.-Me acerque a Harry, que se había ido a un lado para que pudiera contemplar el paisaje.-¿Para que me has traído aquí?
-Porque...-Me cogió de los hombros y me dio la vuelta.-Tachán!-Enfrente mía había un picnic en el suelo al lado de un árbol. Me acerque y me senté. Estaba alucinando.
Harry se sentó enfrente mía y encendió una luz que iluminaba casi todo el mantel.
-Se van a acercar los bichos.
-Tu ya eres un bicho.
-Bicho malo.
-Eres tu el bicho.
-No, porque los bichos se acercan a la luz y yo no estoy en la luz.
-Ah, ¿No?-Dijo Harry intentado que me acercara a la luz poniendo la cabeza a un lado.-Ven...aquí...-Dijo intentando cogerme.
-¡No!-Dije, y me levante para  escaparme. Empece a correr dando vueltas por el prado sin dejar de reír, y cuando creía que tenia a Harry despistado, apoye una mano en el árbol para descansar, pero alguien me cogió por detrás, me elevo al aire y me empezó a dar vueltas.-Violador de los bosques.-Dije riéndome cuando me puso en el suelo. Harry soltó una carcajada.
-Bichito volador.-Dijo cogiéndome de nuevo y elevándome.
-Como vuelvas a hacer eso...
-¿Que?-Dijo Harry sacando la lengua. Me abalance contra el y me empezó a hacer cosquillas. De repente se paro y miro a un lado.-¿Oyes eso?
-¿El que?-Dije preocupada.
-¡Nada!-Grito, y me siguió haciendo cosquillas. Conseguí escapar de el y corrí de nuevo al picnic pero Harry me cogió a medio camino haciendo que cayéramos al prado de nuevo.
-Eres genial.-Me dijo Harry con una media sonrisa mientras me miraba.
-Eres la única razón por la que quiero quedarme en Inglaterra, ¿Sabes?
-Porque fui la primera persona que viste aquí.
-No, vi a las azafatas, y al...-Harry me fulmino con la mirada y eche una carcajada.
-Tengo hambre.-Dijo Harry levantándose.
-Y yo quiero quedarme aquí, me gusta tirarme en el suelo.
-Tengo pastel de chocolate...
-El ultimo que llegue es un huevo podrido.-Dije levantándome y empezando a correr imitando a un niño pequeño. Oí a Harry reírse y cuando me senté el estaba caminando hacia mi y cuando llego se empezó a reír al ver mi cara con una sonrisa como una niña.
-Sabes que no hay ninguna tarta de chocolate, ¿Verdad?
-Lo suponía.
Nos reímos y Harry abrió la cesta para sacar algo de comer y me dio una Coca Cola.
-Que romántico por dios, una Coca Cola.
Harry se rió. Su risa era tan adorable...sonreí y me mordí el labio inferior.
-No quería traer vino.
-Vete a tomar Fanta.-Nos reímos. Harry saco una Fanta y la abrió.-Era de broma.
-Lo se, pero quería una Fanta.
-Vale, Harry, vale.
-Tengo tomates también, si quieres.
-Te odio.-Dije dándole en el hombro. Harry se rió.
Hubo un silencio después de la risa de Harry, pero no fue incomodo. Estábamos comiendo y chocando de vez en cuando nuestras latas como tontos y de repente note que algo vibraba en mi sudadera y saque el móvil de Harry. Vi en la pantalla el nombre de "Boo Bear" y le pase el teléfono.
-¡Louis! Si, estoy bien...Que si...Dile a Niall que no se coma toda la pizza...Vale, me lo imaginaba...Vale, chao.
Harry me lo iba a devolver pero me eche hacia atrás y puse las manos en alto.
-Es tu móvil.-El se rió y lo guardo en su bolsillo.
-Verdad, se me había olvidado.-Saco mi móvil de su sudadera y me lo dio.-Bonita funda.-Me sonroje un poco, ya que mi funda era una de Pikachu que me regalo una amiga mía antes de irme de Nueva York.-Por cierto, me tienes que dar la foto de tu  fondo de pantalla uno de estos días. Sales muy guapa.
Agregué a Harry al teléfono y lo guarde en el bolsillo.
-Solo si tu me das una tuya.
-Trato echo.
Nos dimos las manos para finalizar el trato como en los negocios. Después de terminar de comer las cosas que había traído Harry, mire atrás y me pregunte que hora sería, pues empezaba a oscurecer cada vez mas. Volví a mirar a Harry y el me estampo un tomate en la cara.
-Harry Styles, estas jugando con fuego.
El empezó a reír, cogí tres tomates y salte por encima del picnic, me puse encima de el y se los estampe por toda la cara. El no dejaba de reír y no se como, me dio la vuelta y acabamos el uno encima del otro.
-¿Ahora quien es el tomate?-Susurré. El soltó una risilla.
-Me parece que tienes una mancha de tomate justo...-Dijo acercándose a mi.-Aquí.-Dijo, y antes de que lo pudiera imaginar, Harry había posado sus labios en los míos fundiéndonos en un beso perfecto. Después, se separo de mi y me sonrió. Yo no pude evitar hacer lo mismo, y nos apoyamos en el tronco del árbol juntos. Volvimos a estar en silencio, pero esta vez poco tiempo. No dejábamos de sonreír y Harry me acariciaba el pelo. Después de un rato, saco una botella de jugo de naranja y bebió un poco.
-¿Y que tal el internado?-Me pareció raro que sacara el tema después de lo que acababa de pasar, pero supuse que ya nos lo habíamos dicho todo en ese rato.
-Bien, aun  no conozco a mi compañera de cuarto, solo la vi tres segundos y no duerme, pero el resto bien...
Harry se quedo serio ante mi comentario y me miro.
-¿Como se llama tu compañera?
-Anastasia. ¿Porque?
Harry abrió mucho los ojos y miro al suelo.
-Anastasia Styles...-Susurró.

viernes, 24 de agosto de 2012

Capitulo 2.

Cuenta Carol.
-Ahora vas a la casa de Hestia.
'Hestia. Hermana de Zeus. Diosa de la Tierra.' Me dije a mi misma. Habia estudiado los dioses durante muchísimo tiempo y me sabia todo sobre ellos y los nombres romanos asignados a cada uno. Preferiría a Pan mas que a Hestia, pero no me podía quejar.
El paisaje era precioso y monotomo. Arboles, hierba, lagos aquí y allá...
-Quinn.-Dijo el hombre interrumpiendo mis pensamientos.
-Carol.-Rectifique.
-Eso, lo siento. Carol...-Le miro.-Te tengo que explicar muchas cosas sobre este internado.-Suspire y me acomode.-Tienes unos horarios. Los sábados tienes el día libre para contactar fuera del recinto hasta las once y media. Es la hora máxima del internado, ya que los dias de diario se va a la cama a las diez en punto. El colegio empieza a las ocho menos veinte  y termina a las tres menos cinco. Se va andando exclusivamente. Solo puedes pasear por el recinto de tu internado a partir de esa hora.
Intenté memorizar todo pero de repente vi un hilera de castillos preciosos.
-¿Son...?
-Las casas.-Me interrumpió.-Al fondo esta el colegio.
-Bienvenidos a Hogwarts...-Susurré.
-Esta es su casa.-Dijo después de pasar por cinco castillos diferentes. La casa era toda de piedra. Antes de salir, arranque de mi maleta la pegatina de America y el director me abrió la puerta. Salí y mire la casa.-Bonita, ¿Verdad? La casa de Atenea esta allí. Es la casa mas antigua.-Dijo señalando una casa a mis espaldas. Me di la vuelta y la vi. Gracias a su techo, que no estaba muy deteriorado, me di cuenta de que en algún momento esa casa fue de color crema. El resto del castillo tenia un color ceniza.-La íbamos a destruir cuando justo ese año un grupo masivo de jóvenes vinieron al escenario.-Me quede mirando la casa. Daba un poco de miedo.-Bueno, vamos, te enseñare tu cuarto.
Cuenta Harry.
Después de que Carol bajara del tren, cogí mis cascos decidido a oír alguna canción para dormir. Desbloqueé el móvil, pero mi fondo de pantalla era diferente. No eramos Louis y yo, era esa chica, Carol, sentada en un césped, con un vestido y el pelo suelto. Estaba guapísima y me quede embobado mirándola. Pero espera...¡No era mi móvil! Oh dios, y la chica en un internado. Mire la musica. Estaba la de "We Are Young" y la puse. Me dormí y alguien me despertó en mi parada. Estaban Louis y Niall esperándome.
-¿Que hacéis aquí?
-No, ¿Que haces tu aquí?-Dijo Louis.
-Ir en tren.
-¿Porque?-Dijo Niall.
-Eh, creía que había que ir en tren.-'Que respuesta mas inteligente, Harry' me digo a mi mismo. Los chicos suspiraron y entramos en el coche.
-Una chica pregunto por ti, creo.-Dijo Louis.
-¿Como que creo?
-Dijo "Harry" pero a saber.
Me hice el loco para que no se enteraran y mi móvil sonó. Un mensaje.
Hola, me llamo Carol y tienes mi móvil. -Carol.
Me reí y Niall intento leer lo que ponía, pero me eche a un lado.
Hola, me llamo Harry y tienes mi móvil. -Harry.
De repente, la canción de "You Give Love a Bad Name" de Bon Jovi empezó a sonar. Niall se puso a bailar y solté una carcajada antes de descolgar.
-Harry Styles al habla.
-Nos vemos el sábado. ¿A las diez de la mañana puedes?
-Puedo a todas horas con tal de que sea contigo, pero es Lunes, ¿Tengo que esperar tanto?
-Eso a sonado un poco mal...o soy una mente sucia.-Me dijo y empezó a reír. La acompañe en las risas después de analizar la frase y estuvimos como diez minutos así.-Bueno, ¿En la estación?
-En la estación.-Dijo seria, y me colgó. 'Esta ve demasiadas películas de acción' pensé. Al rato recibí un mensaje suyo.
Agente 'estilos' de ropa, dentro de cinco días en la estación. -Carol
'Lo que yo decía, demasiadas películas'
¿Agente 'estilos' de ropa? Quinn, Carol Quinn, estas muuy mal... -Harry.
Shh, que me robaste el móvil. -Carol.
Eres mala, ¿Eh? ¿No puedo ir a verte? -Harry.
Mmmm...no. Bueno te dejo, voy a colocar mi cuarto, violador con estilo. -Carol.
Me reí.
Espero que mañana no te duermas en clase... -Harry.
¿A que te refieres? -Carol.
A nada... -Harry.
-¿Quien es esa?-Me pregunto Louis.
-Una amiga.
-La ultima vez que dijiste eso apareciste en una revista besándote con ella.
-No esta vez no, tranquilo.-Me reí y Louis suspiro.-Saldrá en revistas, periódicos y carteles.
Louis paro el coche y mientras yo me reía el intento hacerme cosquillas.
-¡Te mato!-Dijo entre risas.
Cuenta Carol.
La habitación del internado era muy cómoda, y me toco con una chica que tenia una pared llena de fotos de la mitad del internado prácticamente.
-¿¡Que haces aquí!?-Dijo una chica rubia de pelo rizado.
-Me llamo Carol, soy nueva.
-¿Y Hannah?
-¿Que Hannah?
-Hannah era mi compañera de habitación.
-No se quien es, pero te puedo ayudar a buscarla.
-Ahora que mas da, luego hablare con Dario.
Alguien llamo a la puerta y cuando iba a abrir el pomo se giro y entro un chico.
-¡Rodrigo! ¡Fuera!-Dijo la chica.
-Lo siento cariño...
-No, que se quede, yo me voy a dar una vuelta.
'Hablar con Harry'  pensé. Salí de la habitación y abrí la puerta de fuera. Era muy pesada y me costo empujarla, pero al conseguirlo una ráfaga de viento me echo para atrás.
-¡Oh no! No puedes salir, habrá unos días horribles hasta el domingo.-Me dijo una mujer.
No me moleste en presentarme y me senté en un sofá de la sala y saque el móvil dispuesta a llamar a Harry.
-¡Eh! Tu debes de ser Carol.
-Si.-Dije sin ganas. Saque mi móvil y teclee mi numero. Harry tardo en contestar y al fin, se oyó su voz al otro lado del teléfono.
-¿Carol? ¿Que, me echabas de menos?-Reí.
-Tonto, que no podemos vernos el sábado para devolvernos los telefonos.
-¿Y eso?
-Mira por la ventana.
De repente oí a un chico gritar con Harry al abrir la ventana y me empece a reír.
-No hace gracia, tengo palos por el pelo.
-Dile a tu novio que te los quite, que si no no puedes hacer tu movimiento ruloso.-Dije, y Harry empezó a estallar en carcajadas y después oí como llamaba a su amigo y le pedía ayuda.
-Lo decía de coña.
-Ya, pero me has dado una idea para fastidiarle y ah, no es mi novio. Dice eso siempre.
-Vale, vale. Bueno ruloso, ¿Entonces que?
-Por las noches despeja.
-¡Harry, no...!-Harry corto y mire hacia atrás. El chico de antes estaba sentado en la mesa del comedor leyendo un libro.-Lo siento por no presentarme, me llamo Carol Quinn, ¿Y tu?
-Me llamo Matt Fareek, encantado.
-¿Eres...?
-¿El hijo del director? Si. Pero no es que nos queramos mucho justamente. Estoy pensando en un nuevo apellido.
-Ponte alguno de algún libro.
-Me lo pensare.-Se rió ante mi comentario.
-Bueno, yo me voy a mi cuarto.
-¿Cual es?
-El 145.
-Uh, lo compartes con Anastasia, así que...
-Lo descubrirás pronto.
Me despedí de el y me fui a mi cuarto. Eran las diez menos diez y me puse el pijama y me metí en la cama. La tal "Anastasia no estaba, así que me dormí tranquilamente.
Unos ruidos me despertaron. Clok, clok, clok, ¿Que hora era? Encendí el móvil y mire. Las once y cuarto pasadas. Anastasia no estaba en la cama. ¿Donde estaba esa chica a estas horas? Se suponía que estaba prohibido...
Clok, clok, clok.
¿De donde venia ese sonido? Mire y me fije en la ventana. Me acerque a ella y la abrí.
-¿Que haces aquí?

jueves, 21 de junio de 2012

Capitulo 1.

Narra Carol.
Después de horas y horas llorando, intentando dormir y oyendo música, después de ser el centro de atención de todo el avión, aterrice en Inglaterra. ¿¡Porque Inglaterra!? Yo amaba Nueva York, en esas calles interminables en las que te perdías entre risas con unos amigos. Amaba el ruido, nací con el. Nueva York era mi ciudad, no un internado de Inglaterra.
Salí del avión y cogí un taxi. Justo cuando abrí la puerta, otro chico, de pelo rizado y ojos verdes con una americana azul oscura se metió en el taxi.
-Eh...perdona, lo cogí yo antes.-Le dije al chico.
-¡Oh! Lo siento, bueno, podemos compartirlo.
-He visto una película así, y la cosa acababa mal.
-Tranquila, que no soy un violador ni nada.-Me sonrió. Que mono era, dios.
-Así me convences menos de que vaya contigo, eh.-El chico se rió. Su sonrisa, su risa...que adorable era.
-Anda, venga, vamos que ya vienen las fans.
-¿Fans?
-¿No sabes quien soy y eres americana?
-¿Como lo sabes? Oh dios, me estas dando miedo.
-En tu maleta hay una bandera americana donde pone "Orgullosa de ser Americana"
-Oye, ¿Vais a estar mas tiempo así?-Dijo el taxista.
-Anda, entra.-Me dijo el chico.
No me fiaba mucho de el, pero era tan mono que acepte.
-A la estación de tren.-Dijimos a la vez. Nos reímos.
-Aun no se tu nombre.-Me dijo.
-Quinn, Carol Quinn.-Dije imitando la voz de James Bond.
-Styles, Harry Styles.
Nos reímos de nuevo y estuvimos  hablando hasta que mi móvil sonó. Un mensaje.
-¡Tienes un Iphone! ¡Igual que yo!-Dijo Harry sacando el suyo.
-Si, pero no entiendo nada.
-Dame, anda.
Harry me cogió el móvil y me enseño algunas cosas básicas y de las aplicaciones, pero no preste mucha atención. Me perdí en su sonrisa y su voz tan sexy.
-¿Me estas escuchando?-Se empezó a reír.
-¡Para de hacer eso!
-¿El que?
-Para de reírte, que me estas matando.
-Hey, ¡Yo no quiero matarte!-Nos reímos y a los pocos minutos el taxi paro.-Pago yo.-Dijo al verme sacando la cartera. Cogí el móvil, salimos del taxi y nos dirigimos a la parada.
-Y...¿A donde vas?
-Uy al final vas a ser un violador sexy.
-¿Que?-Dijo Harry. No sabia ni lo que decía, y empezamos a reírnos. Y pensar que hace unos minutos estaba llorando y maldiciendo a mis padres por llevarme a Inglaterra, y ahora quiero quedarme simplemente por este chico tan...tan...perfecto sería poco decir.
-Voy a un internado, uno que se llama St Michael. ¿Y tu?
-Voy a pasar unos días con unos amigos en el bungalow de mi padre. Pero me parece que solo van a venir dos, los demás están con las novias.
Harry Styles, británico, rulos, sexy, bungalow con unos amigos...este chico me suena de algo, pero no se de que.
El tren llego y nos sentamos juntos. Estuvimos hablando todo el trayecto: sobre America, Inglaterra, Irlanda, la música, los viajes...
-A ver, Mr Rulos, cántame.
-Lo que diga mi señorita.-Harry se levanto de su asiento y empezó a cantar una canción  que me sonaba de algo.
Baby, you light up my world like nobody else,
the way that you flip your hair gets me overwhelmed
but when you smile at the ground ain't hard to tell
You don't know, oh oh,
You don't know you're beautiful
Todo el tren aplaudió y el volvió a sentarse.
-Harry, a mi no has visto mover el pelo.-Dije, de broma.
-No te fijas en los pequeños detalles. Ese aire que había al abrir la puerta del taxi.
-Oh dios, tendré pelos de loca.
-Que va, estas preciosa.
-Calla tonto, que me sonrojo.
-¡Se va a volver un tomatito mi niña!-Dijo con acento mexicano. Nos reímos. Después de unas horas, el tren paro y era mi parada.
-Espero verte alguna otra vez, Carol. El tomatito.
-Y yo a ti, violador.
Nos reímos y le abrace. Cogí mis maletas y salí del tren. Saque mi móvil del bolsillo y intente recordar las instrucciones de Harry antes de desbloquearlo. Pero cuando lo hice, había un error. En mi pantalla estaba la foto de un chico, Harry, en la piscina y al lado suya otro que iba con una camiseta a rayas. Mire mis contactos. ¿Boo Bear? ¿Eleanor? ¿Liam? ¿Niall? ¿Paul? ¿Josh? ¿Quienes eran todos esos? Oh dios, tenia el móvil de Harry.
-¡Harry!-Grite, pero el tren ya se había ido.
-Dígame.-Me sobresalte y me di la vuelta. Un señor mayor se acerco a mi. Era el director del internado, supongo. Me tendió la mano y yo se la ofrecí.-Tu debes de ser Carol Quinn, yo me llamo Harold Fareek, soy el director del colegio del internado. Acompáñeme.
Entre en el coche y el puso mis maletas en el maletero.
-¿Qué casa te ha tocado?
-Aquí pone St Michael.
-Ese es el colegio.-Cogió la hoja que tenia en las manos y puso mala cara.-Te ha tocado la casa de Atenea.
-¿Eso es malo?
-El único consejo que tendrías...intenta ser feliz allí.
¡Genial! Tengo el móvil de un desconocido, la peor casa del internado y un director desmotivante. ¿Que podía salir peor ahora?
El director cogió su teléfono  para intentar cambiarme de casa y dejo la puerta abierta de mi asiento. No la cerré, quería respirar el aire, aunque fuera por poco tiempo.
-¿¡PERO QUE HACES!?-Grité al ver un coche que había pasado por delante mio derrapando en un charco y empapándome a mi y ensuciando el coche.
-¡Louis! ¡Ten mas cuidado!-Grito un chico rubio que salio del asiento copiloto.
-¡LE DIJE A HAZZA QUE ESTARÍAMOS AQUÍ HACE MEDIA HORA!-Se dio la vuelta y me miro.-Lo siento mucho, en serio.
-No pasa nada.-Dije intentando escurrir mi camiseta. Saque el móvil de Harry y desbloqueé la pantalla de nuevo.-Chico, tu...-El conductor con la camiseta de rayas se dio la vuelta.-¿ Conocéis a Harry?
-Es mi novio.-Dijo el chico. Me extraño, pero no dije nada. ¿ Estábamos hablando del mismo Harry? Intenté decirles algo, pero el director me cerro la puerta y los chicos no se molestaron en seguir al coche.